Sólo sabes lo que es un flechazo cuando lo vives, y ella lo vivió hace apenas unos días.
Paseaba en por un centro comercial y entro en una tienda. Empezó a mirar ropa y de pronto los vio, ahí abajo todos, tan bonitos, tan juntitos, tan aterciopelados y tan metálicos a la vez.
Fue inevitable la compra y ya los tiene en casa, bien estrenados y preparados para más de una batalla.
Eva
Es como subirse a la perversión.
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