Levantarse tarde, preparar las cosas e ir a la playa.
Pasar el día entero junto al mar, alejada de la civilización, sin cobertura; sólo un amigo, una turista francesa y la toalla.
Cenar de un típico pà amb oli en la plaza de un pueblo con encanto.
Volver a casa, ducharse y que la venga a recoger su chófer favorito.
Que le pongan cremita para calmar ese cuerpo que ha estado todo el día expuesto al sol.
Utilizar a ese hombre a su antojo hasta volver a ver el mar.
Follar violentamente.
Volver a follar violentamente.
Lady Eva
Y sigue su verano.
1 comentario:
Cada entrada es una sugerencia, una ventana que nos lleva a pensamientos perversos. Gracias por estas gotitas de sensualidad. Produces deseo.
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