Últimamente a sus ligues les gusta el sexo duro...
Ya se habían visto varias veces.
Llegaron al bar y él le comunicó que se iba al baño.
-Un momento, toma esto. - Le dio una caja redonda roja, con un lacito lila para que se la llevase con él.
Le hubiese gustado escuchar los pensamientos de aquel hombre de camino al baño imaginando que narices contenía esa caja... Le hubiese gustado ver su cara al abrirla y descubrir unas braguitas muy femeninas y una nota en el reverso de la tapa que ordenaba: ¡Póntelas!
Se tomaron dos cervezas y él disfrutó del tacto de su piel desnudo bajo la mesa unos instantes. Se marcharon.
Esta vez irian más lejos, aunque sólo un pasito más lejos. Por el contrario que con los vainillas, a este, después de varias citas apenas le había pellizcado los pezones y le había magreado. Ese día se llevó un apretón de huevos y lo empaquetó para casa.
Eva
Y redescubrir el placer de provocar una excitación estratosférica.
Se tomaron dos cervezas y él disfrutó del tacto de su piel desnudo bajo la mesa unos instantes. Se marcharon.
Esta vez irian más lejos, aunque sólo un pasito más lejos. Por el contrario que con los vainillas, a este, después de varias citas apenas le había pellizcado los pezones y le había magreado. Ese día se llevó un apretón de huevos y lo empaquetó para casa.
Eva
Y redescubrir el placer de provocar una excitación estratosférica.
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