miércoles, 25 de agosto de 2010

jugando con fuego II

Entraron en el ascensor. No importaba que él fuese diecisiete años mayor que ella, sus canas le daban mucho morbo. Y a él supongo que le daba morbo una niñata de diecinueve años experimentadilla. Se miraron fijamente a los ojos mientras subían, se desearon, se desnudaron con la mirada.

Ella estaba empapada y el… llevaba pantalones anchos. Nada más llegar a su casa llamó a su Amo para tenerle informado y después de decirle que estaba sana y salva dejó el móvil descolgado en la mesita como Él quería.

Se sentaron en el sofá y empezaron a charlar. No recuerdo cuanto tiempo se aguantaron las ganas, pero no creo que más de 15 o 20 minutos. Ella le pidió permiso a su Amo para follárselo y el dijo que sí. Así que siguió las órdenes que su Amo le había dado.

Le dijo al chico que se acercase, que la ayudase a quitarse algo que llevaba. Se subió el vestido, no llevaba bragas, él se aproximó y empezó a tirar de la anilla de las bolas chinas que sobresalía de su coño, las movió y ella se empezó a estremecer. Una vez estuvieron fuera las chupó, lamió sus propios jugos y acto seguido le bajó los pantalones a él y le comió la polla.

Después él hizo lo propio y le comió el coño. Se morían por follarse, estoy segura. Decidieron irse al dormitorio para estar más cómodos y por fin se la metió. Entraba perfectamente, ella empezó a gemir.

Perdió la noción del tiempo y follaron durante unas tres horas. Ella descubrió que ya no podía vivir sin sexo duro. Durante las tres horas ella le pidió la pegase, que retorciese sus pezones, que le estirase del pelo, que la azotase, que la asfixiase, que le hiciese daño, que la llamase puta... Él lo hacía pero ella seguía pidiendo más… deseaba que su Amo estuviese allí para darle como a ella le gustaba.

Siguiendo las órdenes de su Amo, él se la metió por el culo, a ver si así le hacía un poco de daño algo, pero ni por esas. Era una puta con sed de sexo duro. Lo sabía y le encantaba escucharlo. Le encantaba oír “eres una puta” y le contestaba “sí, soy muy puta, fóllame más fuerte ¡coño!”

Una de las veces que pararon un poco para descansar, beber algo y seguir con más fuerzas, él la acabó metiendo cuatro dedos… pero ni por esas la destrozaba. Ella obedeciendo a su Amo cogió de la cabeza a ese chico y le empujó la cabeza a su coño.

Más tarde no sé cómo, pero se dio la postura y la situación adecuada y sin saber porque ella le dio una bofetada a él, luego él le pidió que le escupiera y lo hizo. Le gustó hacerlo. Disfrutaba tirandole del pelo a los hombres, arañandoles y eso le acabaría encantando.

Finalmente él por fin se corrió, sobre su pecho y su tripa. Se ducharon y se fumaron el último cigarrillo mientras concluían que había sido un buen polvo. Que ambos habían sido un buen regalo para el otro esa noche ofrecido por su Amo.

Se despidieron y ella con las piernas un poco cansadas se subió a los tacones y se fue. Dormiría muy tranquilita esa noche, con ganas de tener a su Amo al lado.

Al día siguiente se despertó con agujetas en las piernas. Unas extrañas agujetas en las espinillas. También tenía la cara un poco dolorida de tanto bofetón, y el coño escocido de tanta polla. Pero daba igual, se lo había pasado bien.

eva{GN}

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