¡Si, si, si! ¡Ya se ve el final del tunel!
... Si hay algo que de verdad le gusta es sentirse forzada, pero eso si, por alguien que de verdad se cree lo que está haciendo. Por eso mismo se vuelve loca cuando un vainillita, sin conocer su historia ni sus gustos juega de esa manera.
Estaban en la cama; recostado él a su derecha, con una mano imprimía pasión y agilidad sobre el sexo de ella y con la otra le agarraba la mano.
Las piernas estaban como liadas. La izquierda de él pasaba bajo el trasero de ella para al final, con el pie inmovilizar su pierna izquierda. Con la derecha por encimá obligaba a mantener abierta la derecha de ella.
Así, como en un amasijo de extremidades, la tocaba, la excitaba, la hacía llegar al orgasmo y seguía frotando su sexo sin parar, creando una cierta sensación de incomodidad que brevemente se traducía en una nueva subida de esa montaña rusa de clímax consecutivos.
Durmieron juntos y lo más extraño es que no se sintió incómoda. Se habían dado el número ya veremos si en un futuro próximo da señales... :)
Eva
Todo llega, todo pasa.
Kuscheln...
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