-No, yo no soy muy clitoriana. - Solía decir.
Acababa de follar pero tenía ganas de más; estaba espitosa, encendida y excitada.
Nada más llegar a casa se fue directa a la ducha con su viejo amigo Lilo y con el regalo que le había hecho el sumiso, LELO.
Bajo el agua encendió el LELO y empezó a familiarizarse con sus vibraciones. Jugó y se desfogó varias veces.
Eva
Este cacharraco mola.
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