Desnuda y con su cam enfocando hacía el armario fue enseñándole a su Amo una decena de vestidos. Él opinaba.
Él disfrutaba de ver la disposición de eva para enseñarle todo su fondo de armario, su disposición para probarse prendas y agacharse para ver si eran lo suficientemente cortas o no, y de arrodillarse para ver cómo eran los escotes.
A ella le encantaba que Él fuese eligiendo lo que se pondría ya que así se imaginaba mejor cómo pasaría la semana siguiente. Aunque sabía perfectamente que aún nada estaba decidido, podía llenar la maleta con sus mejores galas, pero todo dependería de su comportamiento. Sabía que solo usaría todas esas prendas si se portaba bien, si obedecía y complacía a su Amo… de lo contrario no vería mucho más allá del balcón cuando su Amo le permitiese salir allí a fumar.
Él intentaba medirlo todo al milímetro, había decidido que modelito usaría ella cada día, incluso había pensado que bragas combinaban más con los modelitos… para que así cada mañana ella se acercase de rodillas a Él y le preguntase: "Amo, ¿Qué bragas desea que me ponga hoy?" con ese tierno tonito de niña inocente que la caracterizaba.
Finalmente metió en la maleta muchos vestidos, muy cortos, unos shorts, una faldita, unas pocas camisetas, un bolso, ocho tangas, unas braguitas con la única finalidad de ser rotas a manos de su Amo, dos sujetadores, un neceser lleno de maquillaje para ponerse guapa para su Amo, dos pares de tacones, unas sandalias planas, un foulard, algo aterciopelado que serviría para vendarle los ojos y sus dos grandes amigos, sus dos consoladores.
Bien, ahora la maleta ya estaba hecha, con un poco de suerte no habría más de 10kg entre lo que pesa la ropa y la maleta en si… pero sin que nadie lo supiese, entre toda esa ropa viajarían toneladas de ilusiones, millones de ganas de ser poseída y de entregarse, de sentir, de experimentar, de disfrutar, de obedecer, de portarse bien… y también unos cuantos kilos de confianza en sí misma, y por supuesto, en su Amo.
eva {GN}
Él disfrutaba de ver la disposición de eva para enseñarle todo su fondo de armario, su disposición para probarse prendas y agacharse para ver si eran lo suficientemente cortas o no, y de arrodillarse para ver cómo eran los escotes.
A ella le encantaba que Él fuese eligiendo lo que se pondría ya que así se imaginaba mejor cómo pasaría la semana siguiente. Aunque sabía perfectamente que aún nada estaba decidido, podía llenar la maleta con sus mejores galas, pero todo dependería de su comportamiento. Sabía que solo usaría todas esas prendas si se portaba bien, si obedecía y complacía a su Amo… de lo contrario no vería mucho más allá del balcón cuando su Amo le permitiese salir allí a fumar.
Él intentaba medirlo todo al milímetro, había decidido que modelito usaría ella cada día, incluso había pensado que bragas combinaban más con los modelitos… para que así cada mañana ella se acercase de rodillas a Él y le preguntase: "Amo, ¿Qué bragas desea que me ponga hoy?" con ese tierno tonito de niña inocente que la caracterizaba.
Finalmente metió en la maleta muchos vestidos, muy cortos, unos shorts, una faldita, unas pocas camisetas, un bolso, ocho tangas, unas braguitas con la única finalidad de ser rotas a manos de su Amo, dos sujetadores, un neceser lleno de maquillaje para ponerse guapa para su Amo, dos pares de tacones, unas sandalias planas, un foulard, algo aterciopelado que serviría para vendarle los ojos y sus dos grandes amigos, sus dos consoladores.
Bien, ahora la maleta ya estaba hecha, con un poco de suerte no habría más de 10kg entre lo que pesa la ropa y la maleta en si… pero sin que nadie lo supiese, entre toda esa ropa viajarían toneladas de ilusiones, millones de ganas de ser poseída y de entregarse, de sentir, de experimentar, de disfrutar, de obedecer, de portarse bien… y también unos cuantos kilos de confianza en sí misma, y por supuesto, en su Amo.
eva {GN}
No hay comentarios:
Publicar un comentario