La fiesta terminó de la manera más inesperada.
En el potro se sentó la sumisa bebhion con los pechos al aire y su Amo le colocó nada más y nada menos que seis agujas en cada pecho... Era asombroso ver como bebhion asimilaba el dolor, sin dejar que este mutase su rostro.
Luego se animaron otros dos, Nívea y su esclavo vocacional lev{Ni}. Ninguno de los dos las había probado antes, pero valientes aunque vacilantes las experimentaron. Una en cada pectoral de lev{Ni}.
Espeluznante, atrevido o como queráis llamarlo. Yo solo puedo decir (y perdonad si rompo vuestra intimidad) que fue hermosísimo escuchar como después de que las agujas atravesasen su piel, él lo primero que dijese fuese "me ha encantado ver tus ojos".
... Si todos probaban ella no iba a ser menos. Así que cuando el gallo cantó por tercera vez ella no negó, si no que se quitó la camisa y el sujetador para dejarse perforar.
Muy al contrario de lo que pueda parecer, se aquejó más cuando el algodón y el alcohol taparon la pequeña mordedura de Drácula que había quedado en su piel que cuando se daba el pinchazo en si.
la perra eva
No puedes decir que algo no te gusta si no lo has probado.
3 comentarios:
Mi AMA me ha prevenido que pronto probaré sus agujas en mis pezones. Leerte me da ánimo para afrontarlo y que mi AMA se sienta satisfecha de mi.
Gracias
:) me alegro mucho.
No tienes nada que temer mientras que no te las clave muuuy despacito y en zonas delicadas... o eso tengo entendido...
un beso!
Bonito blog eva, está bien ir acumulando experiencias para modelarse como sumisa... ufff agujas son palabras mayores... te gustó?
Un besazo
thai
Publicar un comentario