Iba siguiendo su camino cuando se encontró con un conejito blanco... su pelaje parecía de terciopelo y su rabito un enorme pompón.
Lo siguió absorta, adentrandose sin querer en el oscuro bosque, y sin saber como, una vez allí, el dichoso conejito juguetón desapareció.
Miró a su alrededor y no supo donde estaba. Detrás de ella, el oscuro bosque, y delante se le presentaba un enorme abismo... para cruzarlo había un puente destartalado del que restaban cuerdas deshilachadas y algún que otro listón de madera.
Empezaba a caer la noche y con ella la lluvia y el viento se acercaron... ese puente de cada vez parecía más frágil, más inestable... No sabía porque, pero no quería volver atrás, quería cruzar ese abismo pero no se atrevía.
No sabía lo que le depararía la suerte. ¿Caería al vacío, llegaría al otro lado o agacharía la cabeza y se volvería a adentrar en el oscuro bosque?
... Malditos conejitos blancos...
la perra eva
1 comentario:
Conejito blanco escucha la voz que viene del otro lado del puente, ese temor que sientes, el frio y la lluvia no te dejan pensar en que el puente debil no lo es tanto, que el precipicio es solo una ilusión para quien siente el temor de un vacio que jamás existió... Conejito blanco, recuerda que el bosque que tienes a tu espalda ya no es lugar para ti, porque los arboles han caido y en su lugar han construido edificios grises, frios, calles donde la gente corre sin rumbo y lugares donde todo el mundo es vulgar... despues de ese antiguo bosque habia tu madriguera y recuerda conejito, que la madriguera ya no existe, se pato al salir, recuerda conejito que una vez probaste una zanahoria que te cambio, que ya no eres ese conejito pequeño y debil que una vez fuiste y que ahora puedes correr y saltar hacia tu ilusión. Escucha la voz conejito y dejate guiar que solo puedes continuar....
S.S. sin abuela.
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