domingo, 20 de febrero de 2011

zoon politikón

Aristóteles definió al hombre como un animal social y político, refiriendose a que tenemos la capacidad de relacionarnos políticamente, es decir, creando sociedades y organizando la vida en ciudades.


Debía estar agradecida por haber crecido y vivir en una época en que gracias a Internet tenía cuanta información quería al alcance de algún que otro click y unos cuantos tecleos y también y sobretodo a que gracias a esta enorme red informática podía comunicarse con millones de personas, de todos los colores, con todo tipo de creencias y maneras de pensar.

Pero aunque Internet es maravilloso y ayuda mucho, las relaciones por este medio no son equiparables a las que se puedan tener en persona ni mucho menos. Durante el tecleo perdemos gestos, miradas y muchísimos más detalles que ni los mejores emoticonos ni las mejores palabras pueden describir.


Por eso mismo, decidida por fin, la noche del viernes se arregló, cogió el coche y se plantó en el bar acordadó a la hora acordada. Allí se encontró con un grupo de personas normales y corrientes, que no mordían y con los que compartía, gustos.

Eran un grupo sencillo, amigable y sin tabús, o como mínimo, con muchos menos que otros grupos. Con ellos podía hablar abiertamente de cualquier cosa que la intrigase, que le hubiese pasado o del tiempo que hacía.

Se sintió muy acogida entre aquellos sumisos y sumisas, Amos y Amas. Le parecía curioso como algunas veces con sus amigos de toda la vida no se había sentido tan cómoda.


Hoy, aunque sin copa, brindo por ellos. ;)

la perra eva

4 comentarios:

lev{Ni} dijo...

Brindemos por Aristóteles que debía empinar el codo lo suyo también. Fue un placer que esperamos poder volver a tener.

eva dijo...

Vaya, que rápido! Jaja!
No lo dudes ;)
Un beso

NOSFERATUS dijo...

gracias por la parte que me toca y ya sabes a mandar y espero que nos vemos pronto un beso
NOSFERATUS

tiny dijo...

Es evidente que internet es fantástico, pero una mirada directa, una palabra o una risa escuchada directamente de la persona que las emite, no es lo mismo. Me alegro que piense igual y aún me alegro mucho más de su grupo; yo me siento igual, exactamente. Besos